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¡"El arte es una forma de vida. Es cómo veo el mundo: a través de los colores, los pinceles, los lápices y los papeles. Es mi manera de entregar amor, de expresar lo que siento. El arte se vive, se siente… y finalmente, se plasma."

Alexandra Atenas
Ven..te invito a mi mundo...

Quiero contarte cómo nació este proyecto, porque no fue de un día para otro, sino el resultado de muchos factores que se fueron entrelazando con el tiempo.

 

El primero, y tal vez el más importante, es mi amor por la acuarela. ¿Desde cuándo me gusta? La verdad… desde siempre. No puedo recordar el momento exacto en que comenzó, pero desde que tengo uso de razón, la acuarela ha sido mi favorita. Para mí, es la mezcla perfecta entre control y libertad: el control lo intento poner yo con el color… y la libertad la aporta el agua. Esa maravillosa sensación de buscar la perfección —una perfección que nunca llega—, porque para alguien perfeccionista… mmm, lo perfecto no existe. Y además, como dicen, lo perfecto es enemigo de lo bueno.

 

Esa búsqueda me generó hambre y sed de aprender. Quise saber más, y eso me llevó a estudiar, a tomar cursos con distintos artistas y referentes. De cada uno aprendí algo que fue construyendo el sello que tengo hoy. ¿Y hasta cuándo? Hasta ahora… porque quién sabe qué vendrá después, ¿no?.

 

A eso se suma mi necesidad de celebrar todo. Sí, ¡todo! El primer día de clases de mis hijos cada año, para desearles suerte en lo que viene. El último día también, para celebrar sus logros. Cumpleaños, aniversarios, fiestas patrias, Halloween, Acción de Gracias… y, por supuesto, la época más hermosa del año para mí: ¡la Navidad! ¿La razón? Muy simple: la vida está hecha para celebrarla. Y qué mejor manera de hacerlo que con detalles. Amo los detalles hermosos y delicados. Al final, son ellos los que hacen la diferencia. Cada día es una nueva oportunidad para celebrar la vida y convertirlo en algo especial… solo depende de ti.

 

Y finalmente, este proyecto también se lo debo a quienes me rodean, a quienes me repetían una y otra vez: ¡Deberías dedicarte a esto! Lo cierto es que era mi sueño: vivir del arte. Hasta que un día, a ese sueño le puse fecha. Lo convertí en una meta. Y hoy, aquí estamos… haciéndolo realidad. Llevando hasta ustedes lo que más amo hacer, con la felicidad inmensa de saber que mi trabajo puede formar parte de esos momentos especiales que tú también eliges celebrar.

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